En el marco del Día Internacional y Nacional de la Mujer Indígena, la presidenta de la Comisión de Pueblos Indígenas y Afromexicanos de la Cámara de Diputados, Naty Poob Pijy Jiménez Vásquez, afirmó que las mujeres indígenas deben dejar de ser vistas solo como parte de la historia y convertirse en protagonistas de las decisiones que definirán el presente y futuro de México.
Durante una conferencia de prensa en el Palacio Legislativo de San Lázaro, la legisladora destacó el papel de las mujeres indígenas como guardianas de los saberes, las lenguas, la cultura, los territorios y la identidad de los pueblos originarios. Señaló que el relevo generacional no implica desplazar a quienes las antecedieron, sino tomar la estafeta y continuar sus luchas desde una nueva visión política.
Jiménez Vásquez subrayó que las mujeres indígenas no deben ser incluidas únicamente para cumplir cuotas, sino reconocidas por su capacidad, conocimiento, historia y derecho a participar en la toma de decisiones. En ese sentido, destacó que se busca fortalecer sus derechos en el marco de la construcción de una nueva Ley General de los Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos, que incluya el acceso y propiedad de la tierra, una vida libre de violencia, la participación política y la preservación de las lenguas y culturas originarias.
Las diputadas Rosa María Castro Salinas, Leide Avilés Domínguez e Irma Juan Carlos coincidieron en reconocer la lucha histórica de las mujeres indígenas y afromexicanas, así como la necesidad de combatir el racismo y las distintas formas de violencia que enfrentan. La legisladora Irma Juan Carlos recordó que el 5 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Mujer Indígena en honor a Bartolina Sisa, y destacó que en México esta fecha también tiene carácter nacional gracias a una iniciativa legislativa aprobada por ambas cámaras del Congreso.
Las legisladoras coincidieron en que México atraviesa un momento histórico para avanzar en el reconocimiento de los derechos de las mujeres indígenas y afromexicanas. “Es tiempo de las mujeres, pero también, en especial, es tiempo de las mujeres indígenas y es tiempo de las mujeres afromexicanas”, afirmó Juan Carlos.
Este pronunciamiento se da en un contexto donde la participación política de las mujeres indígenas ha sido históricamente limitada, a pesar de su papel fundamental en la preservación de las culturas originarias. La nueva ley que se discute en el Congreso busca revertir esa exclusión, garantizando no solo su participación en cargos de elección popular, sino también el acceso a la tierra y la protección contra la violencia.
Para las comunidades indígenas, estas medidas representan un avance concreto hacia la igualdad sustantiva, pues permitirán que las mujeres tengan voz en las decisiones que afectan sus territorios y sus vidas. Además, el reconocimiento de la fecha a nivel nacional visibiliza la deuda histórica que el Estado mexicano tiene con ellas.
La iniciativa de la nueva ley general es vista como un paso clave para armonizar el marco legal con los principios de la Cuarta Transformación, que busca poner al centro a los sectores más vulnerables. Sin embargo, organizaciones civiles han señalado que será fundamental que la ley incluya mecanismos efectivos de implementación y presupuesto suficiente para que no quede en letra muerta.
En los próximos meses, el dictamen de la ley deberá ser discutido en el pleno de la Cámara de Diputados, donde se espera que las voces de las mujeres indígenas sean tomadas en cuenta en cada uno de sus artículos. La presión social y el respaldo de las legisladoras de Morena serán determinantes para que esta norma se convierta en una realidad que transforme la vida de millones de mujeres en el país.
