El partido Morena respondió con dureza a las recientes acciones de Alejandro Moreno, dirigente nacional del PRI, quien ha buscado apoyo en el extranjero para denunciar presuntas persecuciones políticas en su contra. En un pronunciamiento difundido este martes, la dirigencia morenista señaló que estas acciones buscan confundir la rendición de cuentas con venganza y proteger privilegios, en lugar de defender la democracia.
El texto, publicado en el portal oficial de Morena, sostiene que Alejandro Moreno intenta presentarse como perseguido político cada vez que una investigación alcanza su entorno. Para el partido, esta es una práctica del "régimen de privilegios" que busca desviar la atención de las acusaciones reales. "No está defendiendo la libertad; está defendiendo el privilegio de no rendir cuentas", se lee en el comunicado.
La respuesta de Morena se da en un contexto de tensiones políticas, donde el PRI ha denunciado presuntas violaciones al artículo 61 constitucional, que protege la libertad de expresión de los legisladores. Sin embargo, Morena aclara que dicho artículo no ampara la comisión de delitos ni convierte las cuentas del partido en una extensión de la tribuna. "La Constitución es un escudo para las libertades, no un escondite para la impunidad", enfatiza el partido.
El partido también recordó que las disposiciones sobre calumnia electoral, que ahora el PRI critica, fueron impulsadas por el propio PRI en la reforma de 2014. Morena señala una contradicción: cuando esas reglas se aplicaban contra sus adversarios, el PRI las llamaba legalidad; ahora, cuando alcanzan a su dirigencia, las califican de dictadura. "No les molesta la ley; les molesta que la ley también se les aplique", añade.
En su pronunciamiento, Morena defiende la soberanía nacional y rechaza cualquier injerencia extranjera en asuntos internos. "México no es colonia ni protectorado de ninguna potencia", afirma, y subraya que la legitimidad de un gobierno proviene del pueblo, no de instancias externas. La dirigencia morenista considera que la búsqueda de apoyo externo es un acto de "entreguismo" que exhibe la verdadera naturaleza del PRI.
El partido también se refiere al fuero constitucional, que protege a los legisladores en el ejercicio de sus funciones. Morena aclara que el fuero no es un salvoconducto para la impunidad y que no detiene investigaciones ni vuelve intocable a nadie. "Quien tenga responsabilidades deberá responder, sin importar su apellido, su cargo o sus vínculos", sentencia.
Finalmente, Morena recuerda que el pueblo de México ya juzgó al PRI en las urnas, retirándole su confianza por la corrupción y los privilegios. Para el partido, esa sentencia política es democracia, no venganza. "Contra la voluntad soberana del pueblo no hay fuero, propaganda ni denuncia en el extranjero que valga", concluye el comunicado.
Este intercambio refleja la creciente tensión entre Morena y el PRI de cara a los procesos electorales de 2027, donde ambos partidos buscarán posicionarse. La postura de Morena busca reforzar su narrativa de combate a la corrupción y defensa de la soberanía, mientras que el PRI intenta deslegitimar las investigaciones en su contra.
