Palenque, Chiapas, es sede desde este jueves y hasta el domingo 30 de agosto del cuarto Campamento Nacional de Formación Política para Jóvenes de Morena, un espacio que reúne a militantes de entre 18 y 29 años de siete entidades del sureste mexicano. La inauguración estuvo encabezada por la presidenta nacional del partido, Ariadna Montiel Reyes, junto con otros integrantes del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) y dirigentes estatales.
El encuentro, organizado por la Secretaría de Jóvenes del CEN, convoca a participantes de Campeche, Chiapas, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán, es decir, las entidades que conforman la Tercera Circunscripción Plurinominal Electoral Federal. Durante cuatro días, los asistentes compartirán experiencias y recibirán formación a través de conferencias magistrales, mesas de trabajo, conversatorios, paneles y talleres.
En la ceremonia de apertura también estuvieron presentes la secretaria general del CEN, Carolina Rangel Gracida; el secretario de Jóvenes, Aarón Enríquez García; la secretaria de Comunicación, Difusión y Propaganda, Camila Martínez Gutiérrez; el presidente del Instituto Nacional de Formación Política (INFP), Rafael Barajas Durán, y el presidente del Comité Ejecutivo Estatal de Morena en Chiapas, Carlos Molina Velasco.
Este campamento es la cuarta edición de una iniciativa que Morena impulsa desde hace varios años para acercar a las juventudes a la vida partidista y a la formación ideológica. En ediciones anteriores, los encuentros se han realizado en distintas regiones del país, con la participación de jóvenes de diversas circunscripciones electorales.
La elección de Palenque como sede no es casualidad: se trata de una región con fuerte presencia histórica y cultural, y con una base social importante para el partido. Además, la realización del evento en el sureste busca descentralizar las actividades de formación política, que suelen concentrarse en la Ciudad de México o en zonas del centro del país.
Para los jóvenes asistentes, el campamento representa una oportunidad para vincularse con la dirigencia nacional y con otros militantes de su generación, así como para adquirir herramientas que les permitan incidir en sus comunidades. La formación política que reciben incluye temas como justicia social, democracia y organización comunitaria.
El evento también tiene un impacto práctico en la vida interna de Morena: los liderazgos juveniles que surgen de estos espacios suelen incorporarse a estructuras locales, candidaturas o cargos partidistas. En un año electoral como 2026, la formación de cuadros jóvenes es vista por la dirigencia como una inversión a futuro.
Al cierre del campamento, se espera que los participantes regresen a sus estados con un plan de trabajo y con redes de contacto que les permitan impulsar proyectos políticos y sociales. La dirigencia nacional ha señalado que la hoja de ruta la marca el pueblo, y que el interés superior es la transformación y renovación de la vida pública.
Con este tipo de actividades, Morena busca consolidar su base juvenil y preparar a las próximas generaciones de dirigentes, en un contexto donde la participación política de los jóvenes es cada vez más relevante en el país.
