En el marco de la Quinta Reunión Plenaria del Grupo Parlamentario de Morena, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, presentó este domingo un balance de la estrategia económica del gobierno federal ante el nuevo escenario mundial. Ante legisladoras y legisladores del partido, Ebrard detalló que México enfrenta una transformación profunda de la economía global, marcada por políticas proteccionistas y la relocalización de cadenas productivas, lo que representa tanto retos como oportunidades para el país.
Uno de los ejes centrales de su exposición fue la relación comercial con Estados Unidos, principal socio de México. Ebrard destacó que México se mantiene como el principal exportador hacia ese país, con un arancel efectivo de 3.4 por ciento, inferior al de otras naciones, gracias a la estrategia encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum. Subrayó que las exportaciones mexicanas han crecido de manera significativa y que la inversión extranjera directa se mantiene en niveles elevados, lo que refuerza la importancia de preservar una relación económica sólida con Estados Unidos y Canadá.
El secretario también informó sobre los avances de la política arancelaria para proteger sectores estratégicos de la industria nacional. Las medidas aplicadas a mil 463 fracciones arancelarias provenientes de China y otros países buscan resguardar alrededor de 350 mil empleos en sectores como calzado, automóviles, textiles, electrodomésticos y juguetes. Según Ebrard, estas acciones ya han permitido reducir las importaciones en dichos rubros, lo que beneficia directamente a los productores nacionales.
Como parte de la estrategia para aprovechar las nuevas condiciones internacionales, el funcionario destacó el programa Hecho en México, los Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar y las acciones para acelerar la llegada de inversiones. En ese sentido, reveló que actualmente hay 15 proyectos autorizados mediante el mecanismo de facilitación de inversiones, con un monto conjunto de 3 mil 771 millones de dólares. Estos proyectos, dijo, contribuirán a fortalecer la relocalización de actividades productivas hacia México y a incrementar la complejidad de la economía nacional.
Ebrard también puso énfasis en la innovación como pilar del futuro económico del país. Señaló que las patentes mexicanas aumentaron de 660 a 989 entre 2025 y 2026, y planteó como prioridad conectar la innovación nacional con inversión y desarrollo de productos. Ante el avance de la inteligencia artificial y la robótica, el secretario advirtió que México debe participar activamente en las nuevas cadenas de valor y tecnologías estratégicas. “Si no estás en la mesa, eres el menú”, afirmó, para subrayar la urgencia de que el país se involucre en estos sectores.
La reunión plenaria de Morena sirvió como espacio para que los legisladores conocieran de primera mano los avances de la política económica y plantearan sus inquietudes. La exposición de Ebrard se da en un contexto de incertidumbre global, donde las decisiones comerciales de las grandes potencias afectan directamente a países como México. La estrategia del gobierno federal busca equilibrar la protección de la industria nacional con la apertura a nuevos mercados, como la Unión Europea, cuyo acuerdo comercial fue modernizado recientemente.
Para la ciudadanía, estas medidas tienen implicaciones concretas: la protección de empleos en sectores manufactureros, la posible reducción de precios en algunos productos gracias a la competencia, y la creación de nuevas oportunidades laborales derivadas de la inversión extranjera. Sin embargo, también generan expectativas sobre la capacidad del país para sostener el crecimiento y la innovación en un entorno cada vez más competitivo.
El llamado de Ebrard a fortalecer la relocalización de actividades productivas y a impulsar la propiedad intelectual refleja la apuesta del gobierno por una economía más compleja y menos dependiente de la exportación de materias primas. Queda por ver cómo se traducen estas estrategias en beneficios tangibles para la población, pero el mensaje del secretario es claro: México debe estar en la mesa de las decisiones económicas globales para no quedar al margen del desarrollo.
