El Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena anunció que este sábado 15 y domingo 16 de agosto se llevarán a cabo 202 asambleas informativas en los 32 estados de la República. La convocatoria forma parte de la estrategia territorial del partido para fortalecer la organización de la militancia y mantener un vínculo directo con la ciudadanía.
Además de informar, las asambleas buscarán escuchar las demandas de las comunidades, con el fin de retroalimentar la agenda legislativa y de gobierno. Esta dinámica responde a la necesidad de que las decisiones políticas reflejen las necesidades reales de la gente, un principio que el partido ha impulsado desde su fundación.
Los encuentros serán encabezados por dirigentes estatales y municipales, así como por representantes de los sectores organizados de Morena. La convocatoria subraya la intención de combatir la campaña de desinformación que, según el partido, promueven la derecha nacional e internacional, y de fortalecer la llamada "revolución de las conciencias".
Las sedes y horarios de cada entidad fueron publicados en un documento oficial, lo que permite a los interesados ubicar el punto más cercano a su comunidad. La participación abierta busca que no solo la militancia, sino también la ciudadanía en general, pueda sumarse a estas jornadas informativas.
Este tipo de asambleas se han convertido en un mecanismo recurrente para Morena, que las utiliza como herramienta de comunicación directa y de movilización social. En el contexto actual, la defensa de la soberanía nacional se ha vuelto un tema central en el debate público, por lo que estas reuniones adquieren relevancia política.
Para los asistentes, la jornada representa una oportunidad para expresar inquietudes y propuestas, así como para conocer de primera mano los proyectos en curso. La convocatoria también busca generar cohesión interna y preparar el terreno para los próximos desafíos electorales y legislativos.
Con estas acciones, Morena reafirma su estrategia de mantener presencia territorial constante y de involucrar a la base social en la toma de decisiones. La respuesta de la militancia y de la ciudadanía será clave para medir el alcance de esta movilización y su impacto en la agenda política nacional.
