La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo estimó que Petróleos Mexicanos (Pemex) ha liquidado cerca del 95 por ciento de los adeudos que mantenía con proveedores y prestadores de servicios, aunque reconoció que todavía quedan algunos casos pendientes, entre ellos deudas que datan de 2024.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria fue cuestionada sobre los pagos atrasados de la empresa productiva del Estado. Sheinbaum señaló que, aunque no se atrevió a dar un porcentaje exacto, “sí es cerca del 95 por ciento de los que ya fueron pagados de la proveeduría que se había retrasado sus pagos”.
La jefa del Ejecutivo federal admitió que “a lo mejor todavía quedan algunos” casos pendientes. Como ejemplo, mencionó que durante su reciente visita a Tamaulipas, pequeños empresarios le señalaron que Pemex aún les debía. “No sé si es del 2024 o del 2025 ahora, pero ya es menor”, indicó.
Sheinbaum afirmó que Pemex continúa dando seguimiento a estos adeudos y que, en caso de que se demuestre que los trabajos fueron realizados, se debe proceder al pago. “En caso de que hayan hecho un trabajo y que se les deba recurso, pues debe pagarse”, aseguró.
Al ser cuestionada directamente sobre si se les pagará a estos prestadores de servicio, respondió: “Sí, pues tiene que demostrarse que en efecto se hizo el trabajo”.
Este anuncio se da en un contexto en el que Pemex arrastra una deuda histórica con sus cadenas de suministro, lo que ha afectado a pequeñas y medianas empresas que dependen de los contratos con la petrolera. La liquidación de estos adeudos representa un alivio para cientos de negocios en todo el país, especialmente en zonas productoras de hidrocarburos como Tamaulipas, Veracruz y Tabasco.
La administración de Sheinbaum ha priorizado el saneamiento de las finanzas de Pemex, una de las empresas más endeudadas del mundo. El pago a proveedores es parte de una estrategia más amplia para estabilizar la empresa y garantizar su operación, aunque persisten retos en materia de producción y deuda total.
Para los proveedores que aún esperan el pago, la declaración presidencial ofrece una expectativa de solución, pero condicionada a la comprobación de los servicios. Se espera que Pemex acelere los procesos de revisión para saldar los rezagos restantes en los próximos meses.
La liquidación de estos adeudos no solo beneficia a los empresarios directamente involucrados, sino que también tiene un efecto positivo en la economía local, al inyectar liquidez en regiones donde Pemex es un motor económico. Sin embargo, organizaciones empresariales han señalado que la demora en los pagos ha generado tensiones y han pedido mayor agilidad en los trámites.
El gobierno federal ha reiterado su compromiso de transparentar las finanzas de Pemex y de mantener un diálogo abierto con los proveedores para resolver cualquier controversia. La declaración de Sheinbaum busca enviar un mensaje de certidumbre a los sectores productivos del país.
