La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo cuestionó este miércoles el doble discurso de la Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos hacia México, al tiempo que defendió la coordinación bilateral en materia de seguridad con base en la Constitución y la soberanía nacional.
Durante la conferencia matutina del 19 de agosto, la titular del Ejecutivo federal se refirió a la reciente participación del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, en la Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC) celebrada en Buenos Aires, Argentina, donde fue elogiado por la propia DEA.
“Unas veces dicen un tema y otras veces dicen otro tema”, señaló Sheinbaum, en referencia a las posturas cambiantes de la agencia estadounidense hacia México. No obstante, subrayó que lo relevante del evento fue que el mundo conociera los avances del país en materia de seguridad y la relación de respeto con Estados Unidos.
La mandataria destacó que, según el informe de García Harfuch, su presentación fue exitosa. Además, enfatizó que la coordinación con agencias extranjeras, incluido el Departamento de Justicia de Estados Unidos, se realiza bajo estrictos márgenes legales.
“El margen es la Constitución, la ley de seguridad nacional y estos cuatro principios”, afirmó desde Palacio Nacional, en referencia a los ejes rectores de su política de seguridad: atención a las causas, fortalecimiento de la Guardia Nacional, inteligencia e investigación, y coordinación con las entidades federativas.
Este pronunciamiento ocurre en un contexto de tensión bilateral por las acusaciones de la DEA sobre presuntos vínculos entre funcionarios mexicanos y el crimen organizado, señalamientos que el gobierno de México ha rechazado categóricamente.
La postura de Sheinbaum refuerza la estrategia de su administración de mantener una cooperación internacional en seguridad sin ceder en la defensa de la soberanía nacional. La participación de García Harfuch en Buenos Aires es vista como un esfuerzo por contrarrestar narrativas externas y presentar los resultados del modelo mexicano.
Para la ciudadanía, este posicionamiento implica una continuidad en la política de seguridad que prioriza el marco legal y la autonomía del Estado, aunque persisten retos en la reducción de la violencia y el combate al narcotráfico.
El gobierno federal ha reiterado que cualquier colaboración con agencias extranjeras se dará siempre dentro del marco constitucional, un principio que, según Sheinbaum, guía todas las acciones de su administración en la materia.
