La Cámara de Diputados recibió el oficio de renuncia de Guadalupe Taddei Zavala a la presidencia del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE), con lo que arrancó un procedimiento legislativo para designar a la persona que concluirá el periodo constitucional de nueve años. El presidente de la Mesa Directiva, Raúl Bolaños-Cacho Cué, y el coordinador de Morena en San Lázaro, Ricardo Monreal Ávila, confirmaron la recepción del documento y el inicio de las consultas entre grupos parlamentarios.
Monreal adelantó que este martes revisará con las demás bancadas el contenido de la convocatoria, con la posibilidad de someterla al Pleno el miércoles. Calculó que el proceso podría concluir en cuatro o cinco semanas a partir de su aprobación, un calendario que deja poco margen frente a la organización de los comicios de 2027.
El punto central del relevo es la duración del encargo. Debido a que la ausencia definitiva ocurre dentro de los primeros seis años del periodo constitucional, el nombramiento cubrirá los seis años restantes y no un nuevo ciclo completo. Esa lectura jurídica define el alcance de la designación y el peso político de la votación que deberá realizar la Cámara.
El legislador de Morena planteó que el perfil elegido debe reunir imparcialidad, profesionalismo, capacidad y certeza jurídica, y confió en que las fuerzas políticas alcancen un acuerdo amplio para designar por unanimidad o mayoría calificada. Si no se logra la votación requerida, dijo, se aplicarán los mecanismos constitucionales previstos, incluida la insaculación.
El proceso ocurre en un contexto de cuestionamientos sobre el funcionamiento interno del INE. Monreal consideró necesario revisar la idoneidad, imparcialidad y profesionalismo de los funcionarios que participan en la organización electoral, en particular ante señalamientos sobre posibles vínculos con proveedores, y respaldó las medidas que garanticen la integridad del servicio profesional electoral.
Sobre las investigaciones por presuntas irregularidades y conflictos de interés, el coordinador de Morena subrayó que la renuncia de Taddei no elimina ni limita las responsabilidades que pudieran determinarse. Señaló que deberán esperarse los resultados de la Auditoría Superior de la Federación, el Órgano Interno de Control, la Unidad de Inteligencia Financiera y, en su caso, la Fiscalía General de la República.
La Cámara de Diputados, agregó, respetará la autonomía de esas instancias y sus procedimientos para esclarecer los hechos y determinar sanciones. Esa separación entre el relevo institucional y las eventuales responsabilidades administrativas o penales será clave para evitar que la designación se convierta en un juicio anticipado sobre la gestión saliente.
Para la ciudadanía, el impacto práctico está en la conducción del organismo que organiza las elecciones federales y coordina con los organismos locales. Una presidencia interina o un proceso prolongado puede afectar la planeación de los comicios de 2027, la relación con los partidos y la confianza en la autoridad electoral, por lo que el acuerdo entre bancadas será determinante.
El cierre del procedimiento dependerá de la convocatoria que se discuta esta semana y de la capacidad de los grupos parlamentarios para construir una mayoría. Morena, como primera fuerza en la Cámara, tiene la responsabilidad de conducir el proceso con transparencia y de explicar públicamente los criterios de selección para que la designación no quede atrapada en la sospecha de cuota política.
