El coordinador del Grupo Parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, respaldó el endurecimiento de los filtros de acceso al Palacio Legislativo de San Lázaro para evitar el ingreso de personas armadas, al argumentar que la Ley Orgánica del Congreso y su Reglamento ya prohíben las armas en el recinto. Las revisiones más estrictas, dijo, se aplican incluso a quienes cuentan con permisos de portación, con el objetivo de proteger a legisladores, personal y visitantes.
La medida adquiere relevancia porque el acceso a la sede parlamentaria combina personal de seguridad, trabajadores administrativos, legisladores, medios de comunicación y ciudadanos que acuden a reuniones o trámites. Un filtro más riguroso puede traducirse en tiempos de espera mayores y en la exigencia de identificaciones o revisiones adicionales, aunque el legislador no detalló protocolos, horarios ni el alcance exacto de las nuevas disposiciones.
En materia de seguridad social, Monreal avaló la decisión de la presidenta Claudia Sheinbaum respecto a la Modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social, esquema mediante el cual trabajadores independientes o con empleo formal pueden continuar cotizando con un salario superior al real para mejorar su pensión. El coordinador morenista señaló que su bancada analiza presentar una iniciativa que incorpore una disposición general al marco jurídico, en congruencia con la medida del Ejecutivo.
El legislador sostuvo que los derechos de los trabajadores son irrenunciables y que las posibles irregularidades vinculadas a ese esquema deben investigarse para deslindar responsabilidades, sin criminalizar de forma generalizada a los trabajadores. También consideró oportuno el acuerdo entre las autoridades del IMSS y la representación sindical, y afirmó que la mayoría legislativa respalda las decisiones que beneficien a la clase trabajadora y al sector salud.
La Modalidad 40 ha sido un tema sensible para miles de personas que planean su retiro, pues permite incrementar el promedio salarial de las últimas 250 semanas cotizadas y, con ello, el monto de la pensión bajo el régimen de la Ley del Seguro Social de 1997. Cualquier ajuste normativo obliga a revisar reglas de cotización, plazos y efectos para quienes ya están inscritos, por lo que el debate legislativo podría incidir en decisiones personales de ahorro y planeación previsional.
Sobre los señalamientos por presuntas irregularidades en contratos del Instituto Nacional Electoral, Monreal pidió que el Órgano Interno de Control investigue los hechos y determine responsabilidades, al considerar que la rendición de cuentas y las auditorías son obligaciones del servicio público. Respecto a las versiones que involucran a Santiago Nieto y Carla Humphrey, expresó una opinión positiva de ambos y subrayó que cualquier responsabilidad debe establecerse por las autoridades competentes, sin dar por ciertos señalamientos no acreditados.
El conjunto de declaraciones refleja la agenda que el coordinador morenista busca colocar en la recta final del periodo legislativo: seguridad interna del recinto, blindaje jurídico de una medida presidencial en materia de pensiones y cautela ante acusaciones que aún no han sido resueltas por instancias competentes. Ninguna de las propuestas anunciadas cuenta todavía con un texto formal presentado ni con fecha definida para su discusión en el pleno.
Para la ciudadanía, los efectos más directos se ubican en dos terrenos: la operación cotidiana del acceso a la Cámara de Diputados, que podría volverse más lenta para visitantes y trabajadores, y el futuro de la Modalidad 40, cuyas reglas podrían cambiar si prospera una iniciativa para armonizar el decreto del IMSS con la legislación. El seguimiento de ambas rutas quedará en manos de las comisiones y de la Junta de Coordinación Política que encabeza el propio Monreal.
