La gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, destacó la aprobación de la Ley de Protección, Cuidado y Bienestar Animal por parte de la LXII Legislatura mexiquense, una normatividad que establece penas de hasta 15 años de prisión para quienes cometan maltrato animal. El señalamiento ocurrió durante sus jornadas regionales de rendición de cuentas ante habitantes de Cuautitlán Izcalli y Chicoloapan, donde la mandataria subrayó que la entidad cuenta por primera vez con un marco jurídico integral para garantizar el trato digno a los seres sintientes.
La legislación fue integrada a partir de 17 iniciativas: una de la propia gobernadora y 16 presentadas por las bancadas de Morena, PVEM, PAN, MC y PRD en el Congreso local. Esa composición plural sugiere que el tema del bienestar animal logró consensos entre fuerzas políticas que habitualmente no coinciden, lo que puede facilitar su implementación y reducir resistencias en el proceso de armonización normativa.
Durante los encuentros con la ciudadanía, Gómez Álvarez afirmó que con esta ley el Estado de México seguirá dando voz a quienes no la tienen y protegiendo a quienes no pueden defenderse. También expresó su aspiración de que la entidad se convierta en referente en la materia. Las jornadas de rendición de cuentas forman parte de una estrategia de contacto directo con la población en distintos municipios, en un contexto donde la comunicación gubernamental busca posicionar los resultados legislativos de la administración.
El impacto práctico de la ley depende de su aplicación efectiva. Al tipificar el maltrato animal con penas de prisión, se abre la puerta a que las denuncias ciudadanas tengan consecuencias penales para los agresores, aunque también implica que las fiscalías y los tribunales deberán capacitarse para atender estos casos con perspectiva especializada. La norma también podría derivar en la creación de protocolos de atención veterinaria, refugios y programas de esterilización, aspectos que no se detallan en el anuncio pero que son necesarios para que la ley funcione más allá del papel.
En el mismo acto, la gobernadora reconoció que para el desarrollo de su gestión fueron fundamentales las aprobaciones del Plan de Desarrollo 2023-2029 y del Presupuesto de Egresos 2026 por parte del Congreso estatal. Este último contempló un monto de 410 mil 341 millones 615 mil 262 pesos, recursos que, señaló, permitieron respaldar las políticas y programas de su administración. La mención del presupuesto en el marco de la rendición de cuentas sugiere que el gobierno estatal busca vincular los logros legislativos con la disponibilidad de recursos para ejecutarlos.
Gómez Álvarez reiteró su agradecimiento a las y los legisladores por su respaldo a las iniciativas impulsadas durante su administración y por las aprobaciones que, dijo, contribuyen a fortalecer las políticas y programas en beneficio de la población mexiquense. Ese agradecimiento incluye a las bancadas de oposición que votaron a favor de la ley animalista, lo que refleja un ejercicio de negociación política que trasciende la confrontación partidista en temas específicos.
La aprobación de esta ley se suma a otros cambios normativos en la entidad y ocurre en un momento en que la protección de los animales ha ganado relevancia en la agenda pública. Organizaciones civiles y colectivos animalistas han impulsado durante años la necesidad de sancionar el maltrato, por lo que la medida podría ser recibida como un avance, aunque su éxito dependerá de la asignación de recursos y de la voluntad institucional para hacerla cumplir.
Para la ciudadanía, la nueva legislación implica que actos de crueldad hacia animales domésticos o en situación de calle podrán ser denunciados y perseguidos penalmente. También establece un precedente para que otros estados revisen sus marcos legales en la materia. Sin embargo, queda pendiente conocer los mecanismos de coordinación entre los ayuntamientos, el gobierno estatal y las fiscalías para atender las denuncias, así como las campañas de difusión para que la población conozca sus derechos y obligaciones.
La gobernadora cerró su mensaje con la expectativa de que el Estado de México se convierta en la capital del bienestar animal, una meta que, de cumplirse, requeriría no solo de la ley aprobada, sino de presupuesto etiquetado, personal capacitado y una sociedad dispuesta a denunciar. El anuncio, realizado en dos municipios del oriente y norte del Valle de México, forma parte de una gira que busca mantener el vínculo con las bases y posicionar los temas prioritarios de la administración.
