Morena en la Ciudad de México inició una gira de encuentros con su militancia en las 16 alcaldías, con un primer acto realizado en la Unidad Marina Nacional, en Miguel Hidalgo, donde participaron más de 300 personas, según la información difundida por el partido. El presidente de Morena CDMX, Paulo García, encabezó la jornada acompañado por secretarios del comité estatal y por liderazgos locales, tanto históricos como de reciente incorporación.
El formato del encuentro no se limitó a discursos. Los asistentes trabajaron en mesas de discusión para aportar propuestas, proyectos y demandas surgidas de su experiencia en las colonias, con el objetivo declarado de que el llamado Proyecto Alternativo de Miguel Hidalgo responda a necesidades concretas de los vecinos. Esa mecánica se repetirá en las demás demarcaciones como parte de la ruta trazada por la dirigencia capitalina.
La gira tiene un horizonte claro: las elecciones de 2027, cuando se renovarán las alcaldías de la Ciudad de México. Para Morena, el ejercicio busca consolidar un programa de gobierno construido desde abajo, con la militancia como insumo principal, y al mismo tiempo fortalecer su presencia territorial en demarcaciones donde no gobierna.
Miguel Hidalgo es una de las alcaldías que el partido no controla y donde ha concentrado críticas hacia la administración local. En su intervención, Paulo García afirmó que Morena puede construir un proyecto de alcaldía que trabaje por la gente y sostuvo que se terminará con el control que, dijo, ha impuesto una camarilla en la demarcación. La frase resume el tono político del arranque y anticipa el eje discursivo de la gira.
El acto también funcionó como muestra de organización interna. La participación de secretarios del comité estatal y de liderazgos locales sugiere que la dirigencia busca articular a los distintos grupos del partido en torno a una agenda común, antes de que arranquen formalmente los procesos de selección de candidaturas. En ese sentido, los encuentros pueden leerse como una etapa de diagnóstico y cohesión más que como una campaña electoral.
Para los vecinos de Miguel Hidalgo, el ejercicio tendrá consecuencias prácticas solo si las propuestas recogidas se traducen en compromisos verificables. Temas como seguridad, servicios urbanos, movilidad, espacio público y atención a colonias con rezago suelen dominar las demandas en esta alcaldía, aunque el partido no detalló en su difusión cuáles fueron las propuestas específicas presentadas en las mesas.
La gira por las 16 alcaldías también implica un desafío logístico y político para Morena CDMX: sostener el mismo formato en demarcaciones con realidades muy distintas, desde zonas de alta densidad hasta áreas con población dispersa, y evitar que los encuentros se conviertan en actos protocolarios sin incidencia en el programa final. La dirigencia no informó el calendario completo ni las sedes de las siguientes etapas.
El partido enmarcó el arranque en la construcción de una ciudad que, según su planteamiento, aspire a ser próspera, segura y con buen gobierno, y que en 2027 refrende con hechos la confianza depositada en el proyecto de transformación. Esa expectativa deberá contrastarse con la oferta política que Morena presente formalmente y con la respuesta del electorado en una ciudad donde la competencia por las alcaldías es fragmentada.
Con este primer encuentro, Morena CDMX abre un proceso interno que combina escucha, organización y posicionamiento público. El resultado dependerá de la capacidad del partido para convertir las demandas recogidas en propuestas concretas y de que la militancia que participó en las mesas se mantenga involucrada más allá del acto inicial.
