La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó este 17 de septiembre el Desfile Cívico-Militar con motivo del 216 Aniversario de la Independencia de México, acto en el que modificó el formato tradicional al pronunciar un mensaje al inicio de la ceremonia y no al final, desde la Plaza de la Constitución.
En su discurso, la mandataria sostuvo que el país no será colonia ni protectorado de ninguna potencia y que la soberanía nacional se defiende de manera permanente. "México nunca se doblega, ni se arrodilla y nunca se vende", expresó ante las Fuerzas Armadas, representantes de los Poderes de la Unión, integrantes de su gabinete ampliado y asistentes al Zócalo capitalino.
La ceremonia comenzó con el izamiento de la bandera y el acto protocolario en el que acompañaron a la presidenta el titular de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo, y el de Marina, almirante Raymundo Pedro Morales, quienes previamente dirigieron sendos discursos.
Sheinbaum recorrió en su mensaje las etapas que definieron la Independencia de México y vinculó la memoria histórica con la responsabilidad de las generaciones actuales. Señaló que honrar lo que costó vidas implica defender la patria, cuidar la soberanía y hacer realidad la justicia social por la que muchas personas han entregado su vida.
La mandataria también afirmó que el país no se explica sin su pueblo noble, valiente y trabajador, ni sin su lucha constante por la soberanía y la independencia. El desfile arrancó después de que lanzó vivas por la Independencia y la soberanía nacional.
El cambio de formato en el mensaje presidencial marcó una diferencia respecto a ediciones anteriores del desfile, en las que el discurso solía cerrar la ceremonia. La modificación concentró la atención política en el inicio del acto y dio paso a la marcha de las fuerzas militares.
El evento se realizó en un contexto de conmemoración patriótica y de presencia de los tres poderes de la Unión, lo que da un carácter institucional al mensaje presidencial. La referencia a la soberanía y a la no subordinación a potencias extranjeras forma parte del discurso recurrente del gobierno federal en actos cívicos.
Para la ciudadanía, el desfile implicó cortes viales y operativos de seguridad en el Centro Histórico de la Ciudad de México, además de la movilización de cuerpos de emergencia y personal de apoyo. La ceremonia se transmitió en medios nacionales y reunió a asistentes en la plancha del Zócalo.
El acto concluyó con el desfile de contingentes militares y la participación de las Fuerzas Armadas, en una jornada que combinó el protocolo cívico con el mensaje político de la presidenta sobre la defensa de la soberanía nacional.
