El Comité Ejecutivo Estatal de Morena en la Ciudad de México conmemoró este 2 de octubre el XV aniversario de la constitución del movimiento como asociación civil, con un acto íntimo que reunió a miembros fundadores, militancia joven e invitados, y que sirvió como antesala del evento nacional convocado para el 7 de octubre en el Auditorio Nacional.
El presidente del comité estatal, Paulo García, encabezó la ceremonia y recordó su infancia, cuando acompañó a su familia a llevar víveres al plantón de 2006 convocado por Andrés Manuel López Obrador. Definió la fecha como un día de memoria histórica para el país y para el movimiento, y calificó como emocionante el avance de la organización en estos quince años. Anunció que el Comité Ejecutivo Nacional realizará un acto más amplio el próximo 7 de octubre en el mismo recinto donde hace 15 años se constituyó Morena como asociación civil.
La secretaria general, Alicia Barrientos, abrió el acto con la frase "2 de octubre no se olvida" y pidió un minuto de aplauso en homenaje a Gabino Palomares. Subrayó que los jóvenes tienen ahora un papel fundamental para que el movimiento siga adelante, en un contexto donde la fecha también evoca la memoria del movimiento estudiantil de 1968.
En representación de las nuevas generaciones, Astrid Lucas afirmó que llegar después no significa llegar tarde, sino recibir con responsabilidad una historia y un legado para decidir qué hacer con ellos. Su intervención marcó el tono del relevo generacional que el partido busca proyectar hacia los próximos años.
El miembro fundador Héctor Díaz Polanco recordó que en la reunión constitutiva no faltó ningún sector social ni corriente de opinión de la izquierda, y resumió los principios que cohesionan al movimiento: no mentir, no robar, no traicionar al pueblo, por el bien de todos, primero los pobres. Bertha Luján, también fundadora, situó el origen del movimiento en la generación que vivió el 68 y dijo a la militancia joven que representa no solo el presente sino el futuro de la transformación.
Jaime López Vela, otro de los fundadores, destacó que desde el origen se buscó que la agenda de la diversidad estuviera presente, y cerró con un mensaje de orgullo por la lucha emprendida. Rafael Barajas, El Fisgón, enmarcó al movimiento como heredero de 1968 y llamó a priorizar la unidad por encima de las disputas internas, con la idea de que importa el proyecto y el encargo, no los cargos.
Al acto acudieron decenas de militantes y también estuvieron presentes otros miembros fundadores como Blanca Salces, Armando Barreiro y Consuelo Sánchez. La conmemoración se realizó en un formato reducido, a diferencia del evento masivo que se espera para el cierre nacional de la semana.
La efeméride ocurre en un momento de reorganización interna para Morena, que en la Ciudad de México gobierna la mayoría de las alcaldías y mantiene una estructura territorial activa. El llamado a la unidad y el énfasis en el relevo generacional apuntan a los retos organizativos del partido rumbo a los próximos procesos electorales.
Para la militancia y los simpatizantes, el acto representa un punto de encuentro simbólico y una oportunidad para medir fuerzas internas antes del evento del 7 de octubre, que se perfila como el principal escaparate nacional del partido en esta conmemoración.
