El Grupo Parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados respaldó el dictamen que establece la nacionalidad única como requisito para ocupar la titularidad de los poderes ejecutivos federal y locales. Durante la discusión en el Palacio Legislativo de San Lázaro, el diputado Mario Miguel Carrillo Cubillas fijó postura a favor de la reforma y sostuvo que la medida no restringe el derecho a la doble nacionalidad de los mexicanos que radican en el exterior.
La propuesta modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución para exigir que quienes aspiren a la Presidencia de la República, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México mantengan un vínculo exclusivo con México durante el ejercicio de sus funciones. Según el legislador, el objetivo es garantizar que las decisiones relacionadas con la soberanía nacional queden en manos de personas sin otra nacionalidad vigente.
Carrillo Cubillas, quien se identificó como migrante en Estados Unidos, reconoció la aportación de las comunidades mexicanas en el exterior y afirmó que la reforma no representa una regresión en los derechos de las personas migrantes ni afecta su nacionalidad mexicana. Aseguró que la medida se limita a establecer condiciones para quienes decidan contender por los cargos de elección popular mencionados.
El debate sobre la doble nacionalidad y los requisitos para ocupar cargos públicos ha cobrado relevancia en México debido al creciente número de mexicanos que residen en el extranjero y mantienen vínculos políticos y económicos con el país. La reforma busca evitar conflictos de interés en decisiones estratégicas, aunque legisladores de oposición han advertido que podría interpretarse como una restricción de derechos políticos.
De aprobarse, la reforma tendría efectos prácticos en los procesos electorales futuros, especialmente en las elecciones de 2027, cuando se renovarán gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. Los partidos deberán verificar que sus candidatos cumplan con el requisito de nacionalidad única, lo que podría limitar la participación de perfiles con doble nacionalidad.
La discusión en el Pleno se da en un contexto de alta migración y de reclamos de representación política de los mexicanos en el exterior. Organizaciones de migrantes han señalado que cualquier cambio constitucional debe garantizar que no se vulnere el derecho a la nacionalidad mexicana, reconocido en el artículo 30 constitucional.
El dictamen aún debe ser votado por el Pleno de la Cámara de Diputados y, en su caso, por el Senado y los congresos locales, al tratarse de una reforma constitucional. Morena ha defendido la iniciativa como un mecanismo para fortalecer la soberanía y evitar que intereses extranjeros influyan en las decisiones del Ejecutivo.
El posicionamiento de Carrillo Cubillas refleja la línea del partido en un tema sensible para la comunidad migrante. La reforma no prohíbe la doble nacionalidad, pero sí establece una condición adicional para quienes aspiren a los más altos cargos de elección, lo que podría redefinir el perfil de los candidatos en los próximos comicios.
