La reforma a la Ley Aduanera impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum endurecerá las sanciones contra el huachicol y la evasión fiscal, además de proteger el empleo y la industria nacional, según expuso el diputado federal de Morena Carlos Palacios Rodríguez. El legislador, integrante de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, detalló que la propuesta reduce de 50 a 20 por ciento el umbral de diferencia de valor para actualizar la presunción de infracción en mercancías idénticas o similares.
Palacios Rodríguez explicó que la iniciativa también castiga con mayor severidad el tráfico ilegal de combustibles y la información falsa en importaciones, con multas que pueden alcanzar entre 50 y 100 por ciento del valor de las mercancías. El objetivo es frenar prácticas como declarar un hidrocarburo por otro, reportar un valor menor al real o recurrir a la subvaluación, acciones que afectan la recaudación y generan competencia desleal.
El legislador morenista señaló que sectores como el calzado, vestido, textiles, azúcar y carne han sido especialmente golpeados por la introducción de mercancías a precios por debajo de su valor real. “Dañaba el comercio interno, al mercado interno, porque introducían estas mercancías como el calzado y los textiles a menor precio, dañaban con eso a la economía y al empleo nacional”, declaró.
La reforma forma parte de una estrategia más amplia del gobierno federal para combatir la corrupción en las aduanas y fortalecer la recaudación fiscal. De acuerdo con el diputado, el dictamen fue analizado en mesas de trabajo con representantes empresariales, especialistas, académicas y personal del sector aduanero, cuyas propuestas se incorporaron para robustecer la iniciativa.
El proyecto será llevado al Pleno de la Cámara de Diputados para continuar con su proceso legislativo. De aprobarse, la reducción del umbral de infracción facilitaría a las autoridades aduaneras detectar y sancionar la subvaluación, un mecanismo que distorsiona el mercado interno y afecta a productores nacionales.
La medida también busca desincentivar el huachicol, es decir, el robo y tráfico ilegal de combustibles, un delito que ha generado pérdidas millonarias al erario y riesgos para la población. Con sanciones más altas, se espera que quienes incurran en estas prácticas enfrenten consecuencias económicas más severas.
Para el sector empresarial, la reforma representa un intento por nivelar las condiciones de competencia frente a importaciones desleales. Industrias como la del calzado y el textil han denunciado durante años la entrada de productos subvaluados que desplazan la producción local y ponen en riesgo miles de empleos formales.
El impacto ciudadano se reflejaría en una mayor protección al empleo nacional y en la defensa del mercado interno, aunque también implicaría un mayor escrutinio para importadores que deberán cumplir con reglas más estrictas. La discusión en el Pleno definirá si la propuesta avanza sin cambios o con ajustes adicionales.
Morena, a través de sus diputados, ha colocado la lucha contra la corrupción y la evasión fiscal como ejes de su agenda legislativa. Esta reforma se suma a otras iniciativas que buscan fortalecer las finanzas públicas y combatir prácticas ilegales en el comercio exterior.
